
Tapa de De Orbe Novo, Editorial Alción, Córdoba
Hace poco más de quinientos años América era un borrador con acento imperial. Un relato dorado y caníbal, ante el ojo europeo, que aún celebraba la destrucción del último bastión musulmán en las montañas de Granada. Así lo contó Cristóbal Colón, ni bien regresó de su primer viaje al Nuevo Mundo. Así lo transcribió el cronista de los reyes católicos y amigo personal del marinero genovés, Pedro Mártir de Anglería. El resultado de las diez entregas, escritas entre 1492 y 1500, fue la Princeps. O la década del vaciamiento americano que empapeló de oro a España. El libro fue editado recién en 1511, en Sevilla por Antonio de Nebrija, autor de Arte de la Gramática castellana. Pero se perdió en los cajones del olvido.
Aquellas puntadas de Anglería revivieron en el 2004 con la publicación, por parte del sello cordobés Alción editora, de De orbe novo. El libro es el primer documento sobre la llegada de Colón a América. Y, tal vez, la versión definitiva, que Stelio Cro, profesor del King College, en Bristol, Tennesse, ha logrado traducir por primera vez al español y prologar con refinada academia. De orbe novo es un hallazgo histórico de magnitud. No sólo porque se convierte en una fuente directa de la intromisión y el ultraje español, si no porque la cercanía con la voz de Colón, en palabras de su cronista, reafirma los hechos. Es un fresco de intereses y contradicciones que navega hasta en el propio genio de Anglería. Leer Más…