La historia de la Patagonia no parece agostarse. Ni mucho menos detener el pulso de quienes persiguen algunas explicaciones que debe la historia. “Entretelones y tolderías”, de David Williams, es un muestra de eso. El libro, parte integrante de la colección editada por el diario Jornada (ciudad de Trelew, Patagonia Argentina), profundiza el camino entre la relación de dos culturas, diametralmente opuestas. Tehuelches y galeses asumen los roles y desarrollan sus vínculos. Colonizados y colonizadores. Pero aquí desborda la tolerancia. Esa que pocas veces divisan los cercos de la historia. Tolerancia empañada por el exterminio indígena y la Guerra con el Paraguay. Tolerancia Cero. Contradicción que nos hace lo que somos. Pero de eso se encarga Williams. En el cuerpo de esta entrevista, que intenta abrir el juego a la razón.
No, para nada. La relación entre ambos grupos fue todo lo buena que puede esperarse de dos grupos culturalmente tan dispares. Inicialmente primó la gran diferencia de concepto sobre la propiedad privada, y fue la causa de las quejas iniciales de los colonos. Creo que los tehuelches comprendieron rápidamente el concepto galés, los vieron diferentes a los habitantes de Patagones- la verdad, los vieron más honrados- y aunque durante el primer tiempo hubo robos por parte de los tehuelches, en los años siguientes los mismos fueron realizados por aborígenes no tehuelches, o cuando menos, por bandas aisladas, que no pertenecían a una tribu tehuelche determinada. El ideal colonizador no pudo nunca ser opacado por la relación con los aborígenes, por el contrario, fue gracias a ellos que se facilitó que prosperara la Colonia. Es decir, fue mayor el beneficio que el perjuicio que dicha relación les proporcionó.
¿Qué lugar ocuparon los galeses en la “Campaña del desierto”? O mejor dicho cómo se ubicaron frente a la posición bélica del gobierno central?
Más allá de los robos y algunas escaramuzas ¿La tolerancia o convivencia fue un síntoma de supervivencia que ambos utilizaron a la perfección o características propias de tehuelches y galeses?
Toda convivencia implica una tolerancia, dado que no hay ningún grupo perfecto, como no hay tampoco personas que lo sean. Mi gran amigo Axel, dice con respecto al matrimonio que “Hay que elegir a alguien y quedarse con él”. Los aborígenes y los galeses no eligieron tanto, el “matrimonio” se les impuso, especialmente a los primeros. Más allá de eso, ambos se necesitaron: los aborígenes tenían contratos con el Gobierno para recibir raciones si permitían la instalación de los galeses, y si incluso los defendían. Y deseaban una alternativa al tramposo comercio que obtenían de los habitantes de Patagones, en donde se los estafaba y robaba a mansalva. Los colonos deseaban la paz lógica con los aborígenes, pero además aprendieron de ellos técnicas de supervivencia –en especial, obtención de alimentos y conocimiento del terreno- que permitieron su completa adaptación al medio, en especial en la época anterior al éxito como agricultores. Además, los tehuelches, en espacial los aónikenk, eran poco belicosos y son muchas las crónicas que hablan de su bondad para con los extranjeros. Y los galeses eran protestantes muy religiosos, pero a diferencia de otros protestantes, pertenecían a un grupo que tenía una experiencia de cientos de años de ser sojuzgados. Tuvieron con los tehuelches la piedad que les daba la identificación con los “hermanos en la desgracia”. Ramón Lista, por su parte, se refiere con hermosas palabras a la piedad de los aónikenk para con los galeses. Es decir, la mutua necesidad y la piedad fueron factores importantes en la buena relación que en general tuvieron. Además mucho se debe, insistimos, a las características de ambos pueblos, de respeto al “otro”, al extraño, al que era diferente.
La dedicación a la agricultura y en especial al trigo y la cebada (algo inimaginable por estas tierras) ¿Fue acelerada por la irrupción de la campaña del desierto y la ausencia del trueque, debido a la dispersión indígena?
Sólo parcial y tardíamente. Fue paradójico ver cómo a medida que la Campaña del Desierto se hacía más y más intensa y sanguinaria, aumentaba el intercambio comercial entre aborígenes y colonos. La producción excedente de plumas y quillangos que ya no podían ser llevados a Patagones se volcó hacia la Colonia Galesa, en donde, hasta el final, los aborígenes fueron respetados. Entre tanto, y sin deberse a la influencia del comercio con los aborígenes, la producción agrícola de la colonia aumentaba por mérito propio, o cuando menos independiente de la relación con los aborígenes- mejoría de las técnicas de riego y aumento del número de canales, protección del gobierno para el precio del trigo, aumento del número de colonos y de tierras cultivadas, etc. Pero es cierto que desde fines de la Campaña la actividad económica se centró en la agricultura y en segundo lugar la ganadería. Ya no había con quién comerciar. Luego, en los ’90, los aborígenes retornaron, pero el menor número de los mismos y el mayor número de chacras en producción hizo que ya no influyeran tanto en la economía regional.
Qué contradicciones tiene la historia de nuestro país no, al momento en que se encontraban dos culturas diametralmente distintas, se llevaba a cabo la Guerra del Paraguay. ¿Cómo lo ves?
Es cierto, pero tanto Rawson – Ministro del Interior- como Mitre – Presidente del país- eran dos visionarios. Tenían su mente en la Guerra del Paraguay, pero sabían que le debían al futuro retener la Patagonia para la República Argentina. Eran algo que no podía soslayarse. Ya Chile tenía la colonia en Punta Arenas desde fines de los años 1840. Era tan importante como la Guerra con el Paraguay, aunque el hecho de que fuera menos urgente motivó que los colonos padecieran la irregularidad de la llegada de los víveres. Pero el peor momento tuvo lugar durante el gobierno siguiente, el de Sarmiento, que no tenía ningún interés en la Patagonia, y abandonó durante casi dos años a la Colonia a su propia suerte, sin enviar ningún barco durante es tiempo. Un acto casi criminal de parte del tal elogiado “Maestro”.
¿Fue Lewis Jones la persona más importante de la colonización? ¿Para vos cuál y por qué?
por favor necesitaria conocer mas a fondo las historias sobre el encuentro entre tehuelches y galeses, es decir la vida cotidiana de estos . muchas gracias
Por: mariela el Diciembre 7, 2008
a las 2:34 am
Hola, y muchas gracias por entrar al blog. Mirá, el libro de David es excelente, en ese sentido. Otro gran libro, sospecho el mejor que se ha escrito hasta entonces, es “La colonia Galesa”, de Abraham Matthews y lo encontrás en cualquier biblioteca escolar. Saludos, Leo.
Por: leopatagonia el Diciembre 9, 2008
a las 11:43 am